lunes, 13 de enero de 2014

Navidades alemanas

Este año he pasado las Navidades en Alemania por razones de trabajo. Nunca he sido una persona especialmente navideña, pero quería escribir este post porque la verdad es que algunas cosas me han llamado la atención. Aunque en muchos sentidos la Navidad alemana es bastante similar a la española, hay algunas diferencias:

1. El mercadillo de Navidad

 

Mercadillo de Navidad en Münster


En  España siempre hay mercadillos de Navidad, esto no es diferente. Lo que me llamó la atención de los mercadillos alemanes fue que una buena parte (casi la mitad) de los mismos está  dedicada a vender Glühwein (vino caliente con especias) y comida típica alemana. Mucha gente va al mercadillo de Navidad a reunirse para comer algo, no para comprar. La comida por excelencia de estos puestos es el Currywurst, o sea, una salchicha cortada en pedacitos en un plato de papel con salsa de Curry, bastante rica. Los mercadillos suelen abrir a principios de diciembre, normalmente el día 1.

 2. El Adventskalendar

Por favor, ¿podemos importar esto? El Adventskalendar (calendario de Adviento) es un calendario de cartón con bombones dentro, que va desde el día 1 hasta el día 24 de Diciembre. Cada día puedes coger un bombón, hasta llegar al día 24. Los bombones de cada día son diferentes. Está pensado para que a los niños se les haga más divertida y llevadera la espera hasta los regalos de Navidad, pero los adultos se comen los bombones del Adventskalendar con la misma ilusión que los niños pequeños (puede que con más). Así que este año me he comido literalmente mi primer calendario, que es el de la foto.



  











3. Las fechas, los horarios y la comida de Navidad


En Alemania los días de Navidad son el 24, 25 y 26 de diciembre (sí, 26 de diciembre). Durante estos tres días se reúnen las familias para almorzar o cenar. Los almuerzos son normalmente a las doce o la una del mediodía y las cenas a las cinco o seis de la tarde. La comida típica de Navidad es la ensalada de papas, pero muchas familias deciden preparar otras cosas, para variar. También celebran el fin de año: se cena y después se sale a ver los fuegos artificiales y a continuación a alguna fiesta. Aquí tampoco se comen las uvas, pues esta tradición es solo de algunos países hispánicos.

4. Los regalos

Aquí no existe la tradición de los Reyes Magos. El día 31 es fin de año y el día 1 de enero empieza la rutina laboral normal, la Navidad desaparece (aunque muchas tiendas conservan la decoración navideña unos días). Los regalos los reciben los niños el día 24 por la noche, pero no los trae Papá Noel, sino el Christkind que es un niño-ángel, una figura procedente del cristianismo protestante. El día 6 de diciembre es también importante, es el día de San Nikolaus. Este día también se reciben regalos y/o dulces. Los niños dejan zapatos en la puerta de la casa o en la chimena (si tienen) y al día siguiente encuentran algo dentro. En las tiendas regalan pequeñas figuras de San Nikolaus de chocolate. Esto está muy bien cuando te pilla de sorpresa. Resulta que ese día salí a hacer algunas cosas pendientes (ir al supermercado, comprar el bono mensual de la guagua, etc) y en cada sitio al que fui me regalaron un Nikolaus de chocolate. Fantástico :D

5. El árbol de Navidad 

Los alemanes ponen árboles de Navidad reales, no de plástico. Me llamó mucho la atención, pensaba que esto era cosa de Estados Unidos, por las películas :D Por supuesto está prohibido ir al bosque y talar un árbol, sino que uno va a un sitio específico donde se venden árboles —que se han plantado específicamente para ser árboles de Navidad— y cuando termina la Navidad hay que limpiarlo bien de adornos y dejarlo en un punto específico en la calle antes de una determinada hora, porque pasan unos camiones y se lo llevan todo. Sinceramente, no sé cómo se procesa todo esto a nivel medioambiental-ecológico pero normalmente los alemanes se toman muy en serio el tema del reciclado y de la protección ambiental. De hecho, el partido "verde" suele tener una representación bastante más fuerte en el Parlamento aquí que en otros países, así que supongo que todo estará controlado.  

 
  "Cementerio" de árboles de Navidad al lado de mi casa de aquí.


No sé si me he olvidado de algo... ¡creo que no! Solo me queda añadir que he echado mucho de menos a mi familia y amigos de Tenerife en estas fechas. Pero también es verdad que he tenido la suerte de ser muy bien recibida aquí. Mi novia y su familia (y hasta sus vecinas) se han portado muy bien conmigo y me he sentido muy cómoda. No me puedo quejar, para nada :)

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